“Nacemos para fortalecer los nexos que unen a la gente”*

 *abuela Margarita, 2013

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En algún rincón del mundo, hace no se sabe cuánto tiempo, nació una abuela con corazón de niña que siembra la semilla del recordar quienes somos.

La abuelita tiene muchos nietos y muchas nietas a los cuatro vientos, todos siembran sus semillas, cada uno a su manera. Sonidos distintos, palabras parecidas o diferentes, todos comparten el mismo lenguaje, el lenguaje del amor y de la unidad. Sus nietos nacieron en diferentes épocas y lugares, pero tienen la misma edad que la abuela. Y como ella, se nutren de sabiduría ancestral.

Yo les conozco, y con algunos intercambiamos alguna vez semillas, y cantamos los cantos de la abuela.

A otros les puedo dar un abrazo de vez en cuando. Puedo tomar una birra con ellos o un kéfir de agua, y conversar sobre las inquietudes de nuestras mentes y nuestras almas.

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Puedo probar el pan que amasan con amor y te ofrecen con una sonrisa, y puedo empaparme de la ternura que llena su jardín.

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A otros muchos, me los encuentro en mis andanzas y nos reconocemos en un abrir y cerrar de ojos.

Y con otros, comparto cada amanecer y cada puesta del sol, el sudor y la canasta de cada día, en una bendita celebración de la vida.

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La infantesa i les activitats col·lectives

 

Un nen està genèticament programat per tractar de satisfer les seves pròpies necessitats, no per obeir a la voluntat d’un altre. I en alguns casos, el que obliga al nen a obeir simplement generarà una compulsió –igualment disfuncional– a desobeir.

 Robert J. Burrowes: http://dkeenan.com/RJB-WhyViolence.pdf

 

En famílies nombroses, o en vacances amb amics i/o cosins, al parc, així com durant el quotidià escolar, es donen gairebé sempre situacions de col·lisió entre els objectius individuals entre sí i, molt sovint, entre objectius individuals i col·lectius:

–          No vol compartir la seva joguina preferida – una oportunitat per reforçar el dret del nen de gaudir de les seves coses i per ensenyar als altres el respecte cap a la necessitat d’aquest nen. Sempre es pot trobar una solució compartida, però mai s’ha de forçar a un nen a cedir. A traves del diàleg, és més probable que el nen vulgui cedir la seva joguina desprès d’haver-la tingut una estona, si sent que aquesta decisió li pertany i que se li ha respectat la necessitat de jugar sol amb ella.

–          No vol participar a un joc de grup – no passa res, ja s’hi incorporarà quan li vingui de gust. Potser no està d’acord amb les regles i si se li dona l’oportunitat d’aportar idees, sentirà el joc més seu i voldrà jugar, o potser simplement té ganes de fer una altra cosa o de passar una estona sol. Respectem les seves necessitats i d’aquesta manera ensenyem al nen en qüestió i als altres, el respecte.

–          No vol participar a una activitat dirigida. A vegades, els nens i les nenes que han de participar a activitats de grup – a l’escola, però no únicament*–, no se senten a gust i troben que l’activitat no els motiva o, fins i tot, la reben com una violència al sentir-se obligats a fer alguna cosa o actuar d’alguna manera que no hagin pogut triar i que no correspon a la seva manera de fer. En la nostra cultura educativa, les activitats escolars s’han de realitzar amb la participació de tots els alumnes, però no participar un dia puntual, o no participar en algun taller o activitat pot no tenir cap conseqüència negativa en quant a l’evolució escolar d’un alumne. Testimoni d’això és l’absentisme per raons mèdiques. Si l’alumne falta un dia, com a molt això suposa un esforç suplementari per recuperar el temari treballat aquell dia. Quan l’alumne decideix no participar a una activitat, la recuperació (si és el cas), es donarà només en quant a aquesta activitat i, a més, serà una conseqüència assumida per l’alumne i, per tant, l’esforç gairebé no es notarà. Si a més tenim una visió integral del concepte evolució escolar, i no el reduïm tan sols als resultats acadèmics, aquest tipus d’absentisme és fins i tot beneficiós.

*A festes d’aniversaris també s’organitzen jocs i activitats dirigides que algun cop son tan dirigides que deixen de ser lúdiques.

 

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A las madres

 

¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas! Digan con firmeza: ‘No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras en busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia’.

Julia Ward, 1870

 

Hace dos siglos las madres unieron sus voces para rechazar la guerra. Guerras sucedieron y aun suceden, mas el rechazo a la guerra y a las armas es cada vez mayor. En muchos lugares del mundo hoy día el servicio militar ya no es obligatorio, y cada vez más la sociedad civil denuncia el gasto público en armamento.

Hace dos días, en algunos lugares, homenajeamos a las madres. Religiosa o laica,  la celebración del día de la Madre, a los cuatro vientos, se hace en distintas fechas. Yo he decidido dedicarle algunas reflexiones, hoy. Y es que las madres, igual que los padres, igual que los niños, igual que la salud, igual que la amistad, igual que la Natura, igual que el amor, igual que la paz, se celebran cada día. Cada día es una celebración de la vida y la madre representa exactamente esto: Vida. La vida se forma en ella y de ella se nutre.

Pero aparte de Rea (madre de hombres) hay otra madre que algunos loamos hace poco – Gaia – la Madre Tierra, la madre de toda vida que nos rodea y, sin la cual, nuestra vida no sería posible.

Madre tierra

En el momento de redactar estas líneas, las guerras están devastando la tierra. Gaia sangra con cada hombre, niño, mujer, madre que cae en Sur Sudan, en Ucrania, en Egipto, en Siria, y en cada lugar del mundo donde se están librando guerras. Los noticiarios nos dan detalles crueles y nos explican motivaciones parciales, pero no nos dicen que todas estas guerras tienen algo en común: el miedo. Miedo a no tener el poder económico-político-cultural-militar. Miedo a que el poder en manos del otro sea una tragedia para si. El miedo lleva al odio, y su curación se hace con amor. Amor hacia uno mismo, para encontrar la luz y el amor para los demás. Amor para uno mismo significa amor para su vida – amor para la Madre Tierra. Las guerras de hoy día y las de siempre son lo mismo, matanzas entre hermanos por la codicia de unos pocos, cambian solo en cuanto a tecnología. Nuestros hijos y nuestros hombres (e incluso nosotras mismas), a lo mejor no apestan a matanzas, pero mucho queda por hacer para dejar de permitirlas.

¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar su religión,ni su lengua, ni su color de piel!

Levántense para enseñarles a sus hijos el amor:

Cuidar la gente – Cuidar la tierra – Compartir equitativamente.

 

http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_de_la_Madre

http://itahisa.info/2013/05/10/el-olvidado-origen-del-dia-de-la-madre/

http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_de_la_Tierra

http://www.un.org/es/events/motherearthday/

https://permaculturapirineus.wordpress.com/2014/04/22/feliz-y-consciente-dia-de-la-tierra/