11 de Septiembre: Tres traumas, un camino para superarlos- Noviolencia

11 de septiembre, tres eventos trágicos – históricos: uno en Europa – 1714 “el fin de la guerra de sucesión española, marcó el fin del asedio de Barcelona y la pérdida de su propio sistema de gobierno.” ; Otro en América del Sur – 1973, el golpe de Estado contra Salvador Allende – el presidente constitucional de Chile , y el establecimiento de la dictadura de Pinochet; y una tercera en América del Norte en 2001 , con los ataques atroces en EE.UU.

Tres traumas – tres formas de vivirlos.

En el primer caso,  el 11 de septiembre se convirtió en una celebración – no de los “ganadores”, sino de aquel algo de gran importancia que se había perdido: el derecho a la identidad propia y a la libertad, incluso miles de millones de vidas que luchaban por ambos.

¿Cómo se puede celebrar una tragedia y , más importante aún , ¿por qué ? Con la cadena humana – de 400 kilómetros y 1,6 millones de personas (de acuerdo con Euronews y la Generalitat de Catalunya) / cientos de miles (según Reuters), que unía los territorios catalanes en España y Francia este 11 de septiembre – , la respuesta se hace evidente: para recordar siempre y luchar para recuperar lo que se había perdido (o mejor dicho, le había sido quitado) en este día. Sin violencia.

Ser consciente de los traumas sufridos, no pretendiendo olvidar algo inolvidable, ayuda a comprender mejor los hechos pasados ​​y los objetivos actuales. No quedarse atascado en el resentimiento es fundamental. Celebrando en cambio aquello inestimable que le fue quitado, cultiva el potencial creador * del conflicto y promueve medios pacíficos – como La Via Catalana – para encontrar soluciones.

Lo que la cadena humana catalana – mujeres y niños, hombres de todas las edades y clases sociales, personas de diferentes colores de piel, más de un millón y medio de personas – demandó es más que el derecho a ser oído en cuanto a la identidad propia. Creer que la cadena era una manifestación separatista sería una interpretación estrecha que sirve sólo a algunos intereses políticos y económicos. Por supuesto, la independencia en los labios de los manifestantes no es ajena a los intereses económicos y políticos, pero son subsidiarios, instrumentales, y explican la necesidad de libertad de decidir por sí mismos. Es la política central misma– al servicio de los intereses privados financieros intranacionales y supranacionales – el acelerador de este comunicado público de la voluntad catalana de desvincularse. Una lectura más profunda de este acto simbólico sería más bien: una reclamación de la libertad y la democracia real, que tiene en cuenta las necesidades de todas y todos.

¿Qué temen los ciudadanos españoles al pensar en la reclamación Catalana? ¿Cuál es su necesidad básica que ven en peligro? ¿Podrían imaginar múltiples cadenas humanas pacíficas en toda España, en toda Europa, reclamando lo mismo que La Via Catalana: el derecho a ser escuchado y considerado en cuanto a sus necesidades básicas? Tal vez esto presione la UE a abandonar el lujo de declinar la responsabilidad y participar en una búsqueda conjunta de soluciones que den prioridad a las necesidades básicas de supervivencia, bienestar, identidad y libertad ** para todos. ¿Tal vez el Estado Español entienda que le conviene más escuchar a los ciudadanos bajo su gobierno y sentarse con ellos a buscar soluciones a los problemas de todos y todas?

Este resultado podría abrir un camino para enfoques similares en Chile, donde aunque la democracia ha sido restaurada hace años, la reconstrucción de la sociedad no ha estado en la agenda. El trauma no ha sido superado. 40 años después, hay tanta necesidad de una democracia real y tantas necesidades básicas están siendo insultadas o negadas en nuestros días, como la supervivencia, y no sólo para las comunidades indígenas y la naturaleza.

¿Y por qué no una cadena humana a lo largo de América del Norte y más allá? ¿A lo largo de América del Sur y más allá? La Via Americana, que une Norte y Sur, con una cadena viva desde EE.UU. a Chile para trabajar los traumas del 11 de septiembre de este último, y para preparar de esta manera al primero para cerrar su reciente  trauma del 11 de septiembre, expandiendo por tanto la cadena humana por todo el mundo.

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* termino prestado de Johan Galtung – Transformación de conflicto por medios pacíficos, ONU 2000

** ibidem

más sobre La Via Catalana:

http://www.rtve.es/noticias/20130911/diada-cataluna/745919.shtml

http://www.lavanguardia.com/politica/20130911/54382311472/via-catalana-realidad.html

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September 11: three traumas, one path to clear them – Nonviolence

September 11, three tragic – historical – events: one in Europe – 1714, “the end of the war of Spanish succession, marked the end of the siege of Barcelona and the loss of his own system of government.”; another in South America – 1973, the coup against Salvador Allende – the constitutional President of Chile, and the establishment of the dictatorship of Pinochet; and a third in North America in 2001, with the atrocious attacks in USA.

Three traumas – three ways of living them.

The first one converted September 11 in a celebration – not of the “winners” but of that something of high importance that had been lost: the right to self identity and freedom, even thousands to millions of lives that struggled for both.

How can a tragedy be celebrated and, more importantly, why? With the human chain — of 400 km and 1.6 million people (according to Euronews and Generalitat de Catalunya)/hundreds of thousands (according to Reuters), that united both Spanish and French Catalan territories this September 11–, the answer becomes obvious: to always remember and struggle to recover what had been lost (or rather it was taken away) on this day. Nonviolently.

Being aware of the suffered trauma, not pretending to forget something unforgettable helps to better understand the past facts and the present goals. Not getting stuck in resentment is fundamental. Celebrating instead that invaluable something that was taken away, cultivates the potential creator* of the conflict and fosters peaceful means – such as La Via Catalana – to find solutions.

What the Catalan human chain –women and children, men of all ages and social classes, people of different skin colors, more than one million and half people– demanded is  more than the right to be heard as to own identity. Believe that the chain was a separatist demonstration would be a narrow interpretation that serves to some political and economical interests only. Of course independence on the lips of the demonstrators is not alien to economic and political interests, but they are subsidiary, instrumental, and spell the need for freedom to decide on their own. It is the central policy — serving privat intranational and supranational financial interests — the accelerator of this public statement of the Catalan will to decouple from it. A deeper reading of this symbolic act would rather be: a claim for freedom and real democracy, which takes into account the needs of each and everybody.

What do the Spanish people fear when thinking of the Catalan claim? What basic need do they see in danger? Could they possibly imagine multiple peaceful human chains throughout Spain, throughout Europe, claiming the same as La Via Catalana: the right to be heard and considered as to their basic needs? Maybe this would press EU to give up the luxury to decline responsibility and engage in a joint searching for solutions that prioritize basic needs of survival, wellbeing, identity and freedom** for all. ¿Perhaps the Spanish State would understand that listen to citizens that is governing and sit with them to find solutions to the problems of all, is for the best of everybody, including the State?

This outcome would open a path for similar approaches in Chile, where even if democracy has been restored years ago, the reconstruction of the society has not been on the agenda. The trauma hasn’t been cleared. 40 years later, there is so much need for real democracy and so many basic needs are being insulted or denied in our days, including survival, and not only for indigenous communities and Nature.

And why not a human chain throughout North America and beyond? South America and beyond? La Via Americana, linking North and South, with a living chain from U.S. to Chile to work the trauma of September 11 of the latter, and thereby prepare the former to close its recent trauma of September 11, thus expanding human chain around the world.

 

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*a term from Johan Galtung – Conflict Transformation by Peaceful Means – The Transcend Method, UN 2000

**Ibidem

More on La Via Catalana:

http://www.reuters.com/article/2013/09/11/us-spain-catalonia-idUSBRE98A0FR20130911

http://es.euronews.com/2013/09/12/cadena-humana-en-cataluna-para-reclamar-la-independencia/

http://www.rtve.es/noticias/20130911/diada-cataluna/745919.shtml

http://www.lavanguardia.com/politica/20130911/54382311472/via-catalana-realidad.html